Contratar un seguro médico privado

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Si estás valorando contratar un seguro médico privado, te contamos algunas de las cosas que debes tener en cuenta. El principal problema que presentan las pólizas médicas es su precio. El importe que tendremos que pagar depende de nosotros y del servicio que queramos contratar.

Hay factores, como la edad, la pertenencia a un colectivo en concreto o la presencia de enfermedades crónicas que influyen en la cuota mensual. Como estas circunstancias son inamovibles, no merece la pena hablar de ellas mucho más.

Coberturas y copagos en los seguros médicos privados

Las coberturas y los copagos son los dos elementos a valorar con especial cuidado para decidir si merece la pena un seguro médico privado. Además, son las características principales de los contratos y por tanto, tendrán un peso importante en el precio.

Por un lado, las coberturas son cada una de las especialidades, intervenciones y circunstancias que están incluidas sin coste adicional. El copago se refiere a servicios disponibles compartiendo gastos entre la aseguradora y el paciente.

embarazo y seguro médico privado

Hay una característica intermedia llamada carencia. Los periodos de carencia están referidos al tiempo que debes estar asegurado para recibir un servicio.

Por ejemplo, esta cláusula es habitual en los embarazos. Para que el seguimiento de la gestación y el parto sean cubiertos por la aseguradora, suelen pedir llevar un año pagando. También puedes efectuar un pago único por el periodo de carencia para que obtener la prestación del servicio.

Entonces, ¿merece la pena un seguro médico privado?

Debes tener claro cuál será el uso que le vas a dar. Si tu intención es sustituir de forma completa al seguro público de salud, revisa a conciencia la letra pequeña. Ten en cuenta que tratamientos complejos tienen un alto coste. No es deseable que ante un revés en tu salud, te encuentres además con la desagradable sorpresa de no estar cubierto.

La situación habitual en España suele ser la contratación de un seguro médico privado como complemento al sistema público de salud. Básicamente, los clientes de estas pólizas acuden al médico privado para problemas de salud derivados de enfermedades crónicas o que no entrañan especial gravedad. De esta manera, pueden tener una asistencia casi inmediata, directamente con el especialista, sin necesidad de acudir a la consulta primaria ni largas esperas.

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